viernes, 3 de mayo de 2013

TEORÍA DEL CAPITAL HUMANO


Esta teoría fue desarrollada por Denison, Schultz y Becker (fundamentados en los postulados de Smith y en el Modelo de Crecimiento Exógeno de Solow) en la década de los 60. Estos autores plantearon que la educación debía ser considerada como una inversión que realizan los individuos y que les permitiese aumentar su dotación de capital humano. Los estudios que realizaron estos autores mostraron cómo los conocimientos y las habilidades adquiridas con los estudios y la experiencia, eran factores esenciales del crecimiento y explicaban las diferencias en el ingreso pér cápita entre países.

La teoría del capital humano representa la primera vinculación del nivel educativo en alcanzar por los individuos y su situación en el mercado laboral. Anteriormente a esta teoría, la educación fue considerada como un bien de consumo por lo que dependía de la renta presente de los individuos. No obstante, la demanda de educación es explicada como una decisión inversora ya que se tiene en cuenta los beneficios laborales con el aumento de conocimientos. De este modo los individuos hacen una valoración entre trabajar o continuar una formación que en un futuro le permita  un incremento salarial y la reducción probable de su desempleo e inactividad. Además los individuos también tienen en cuenta su capital psíquico de modo que optimizan sus capacidades y evitan que no se desprecien demasiado. Los individuos deben de actuar como en todas las inversiones, ya que debe de hacer frente a los rendimientos decrecientes y al carácter irreversible de estos gastos.

La teoría del capital humano distingue dos formas de formación:
-          Formación general: es la formación que se adquiere en el sistema educativo y formativo.

-     Formación específica: es la formación que se adquiere en el seno de una unidad de producción o de servicio dentro de la empresa.

La teoría del capital humano y sus estudios posteriores han demostrado que la educación es un bien imprescindible para el individuo y para la sociedad en su conjunto, ya que amplía las posibilidades de acción y elección de los individuos y de la sociedad en general. El capital humano es un potencial económico que se encuentra en las capacidades de las personas para realizar actos económicos influenciados por las características económicas del entorno de la persona y en el mercado específico en el que la persona se desenvuelve. Pero un incremento de capital humano no se produce un aumento inmediato de productividad y en la competitividad de la mano de obra. Por ello es necesario que los individuos reciban una formación con unas bases sólidas de conocimientos permitiéndoles ser emprendedores y capaces de ir modificando las dinámicas de demanda de capital humano y las dinámicas empresariales.

En cuanto a la relación entre el capital humano y el desajuste educativos en los puestos de trabajo, vemos que en concreto, se considera que un trabajador está sobreeducado, cuando posee un nivel educativo superior al requerido por el empleo que ejerce, e infraeducado, cuando su nivel educativo es inferior al requerido en el puesto de trabajo.

La teoría del capital humano considera transitorios los posibles desajustes que pudieran producirse entre el nivel educativo del individuo y los requerimientos en el puesto de trabajo.
En el marco de la teoría del capital humano existen dos enfoques alternativos que explican formalmente la existencia de desajustes educativos en los inicios de la carrera laboral de los individuos:

·         Teoría del emparejamiento o job matching (Jovanovic, 1979, 1984; Johnson, 1978): considera que  los desajustes entre el nivel de estudios del trabajador y las necesidades educativas del puesto de trabajo se derivan de la existencia de información imperfecta en el mercado de trabajo.

Los desajustes educativos en el mercado laboral se consideran desequilibrios temporales o transitorios. Estos desajustes se producen a consecuencia de la existencia de información imperfecta en el mercado de trabajo, tanto por parte del trabajador, como por la del empresario, y se corrigen gracias a la movilidad ocupacional en las primeras etapas de la carrera laboral de los individuos.

·         Teoría de la movilidad profesional o career mobility (Sicherman y Galor, 1990): considera que la existencia de desajustes educativos en el empleo y la movilidad en los primeros años de carrera laboral sirven a los individuos como mecanismos de adquisición de conocimientos útiles para su carrera laboral futura.
En esta teoría, desarrollada por Sicherman y Galor (1990), los desequilibrios entre las cualificaciones del trabajador y los requerimientos del empleo desempeñado no se deben necesariamente a la ausencia de información perfecta en el mercado de trabajo, sino que responden a una estrategia para maximizar el flujo de ingresos de los individuos a lo largo de su trayectoria laboral.

Los trabajadores pueden estar interesados en ocupar temporalmente empleos que requieran un nivel educativo menor al que ostentan, si dicha estrategia les posibilita acumular la experiencia y conocimientos necesarios para acceder a mejores puestos de trabajo en el futuro.

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