Esta
teoría fue desarrollada por Denison, Schultz y Becker (fundamentados en los
postulados de Smith y en el Modelo de Crecimiento Exógeno de Solow) en la
década de los 60. Estos autores plantearon que la educación debía ser
considerada como una inversión que realizan los individuos y que les permitiese
aumentar su dotación de capital humano. Los estudios que realizaron estos
autores mostraron cómo los conocimientos y las habilidades adquiridas con los
estudios y la experiencia, eran factores esenciales del crecimiento y
explicaban las diferencias en el ingreso pér cápita entre países.
La
teoría del capital humano representa la primera vinculación del nivel educativo
en alcanzar por los individuos y su situación en el mercado laboral.
Anteriormente a esta teoría, la educación fue considerada como un bien de
consumo por lo que dependía de la renta presente de los individuos. No
obstante, la demanda de educación es explicada como una decisión inversora ya
que se tiene en cuenta los beneficios laborales con el aumento de
conocimientos. De este modo los individuos hacen una valoración entre trabajar
o continuar una formación que en un futuro le permita un incremento salarial y la reducción
probable de su desempleo e inactividad. Además los individuos también tienen en
cuenta su capital psíquico de modo que optimizan sus capacidades y evitan que
no se desprecien demasiado. Los individuos deben de actuar como en todas las
inversiones, ya que debe de hacer frente a los rendimientos decrecientes y al
carácter irreversible de estos gastos.
La
teoría del capital humano distingue dos formas de formación:
-
Formación general: es la formación que
se adquiere en el sistema educativo y formativo.
- Formación específica: es la formación
que se adquiere en el seno de una unidad de producción o de servicio dentro de
la empresa.
La
teoría del capital humano y sus estudios posteriores han demostrado que la
educación es un bien imprescindible para el individuo y para la sociedad en su
conjunto, ya que amplía las posibilidades de acción y elección de los
individuos y de la sociedad en general. El capital humano es un potencial
económico que se encuentra en las capacidades de las personas para realizar
actos económicos influenciados por las características económicas del entorno
de la persona y en el mercado específico en el que la persona se desenvuelve.
Pero un incremento de capital humano no se produce un aumento inmediato de productividad
y en la competitividad de la mano de obra. Por ello es necesario que los
individuos reciban una formación con unas bases sólidas de conocimientos
permitiéndoles ser emprendedores y capaces de ir modificando las dinámicas de
demanda de capital humano y las dinámicas empresariales.
En cuanto a la relación entre el capital humano y el desajuste educativos en los puestos de trabajo, vemos que en
concreto, se considera que un trabajador está sobreeducado, cuando posee un
nivel educativo superior al requerido por el empleo que ejerce, e infraeducado,
cuando su nivel educativo es inferior al requerido en el puesto de trabajo.
La
teoría del capital humano considera transitorios los posibles desajustes que
pudieran producirse entre el nivel educativo del individuo y los requerimientos
en el puesto de trabajo.
En
el marco de la teoría del capital humano existen dos enfoques alternativos que
explican formalmente la existencia de desajustes educativos en los inicios de
la carrera laboral de los individuos:
·
Teoría del emparejamiento o job matching
(Jovanovic, 1979, 1984; Johnson, 1978): considera que los desajustes entre el nivel de estudios del
trabajador y las necesidades educativas del puesto de trabajo se derivan de la
existencia de información imperfecta en el mercado de trabajo.
Los
desajustes educativos en el mercado laboral se consideran desequilibrios
temporales o transitorios. Estos desajustes se producen a consecuencia de la
existencia de información imperfecta en el mercado de trabajo, tanto por parte
del trabajador, como por la del empresario, y se corrigen gracias a la
movilidad ocupacional en las primeras etapas de la carrera laboral de los
individuos.
·
Teoría de la movilidad profesional o
career mobility (Sicherman y Galor, 1990): considera que la existencia de
desajustes educativos en el empleo y la movilidad en los primeros años de
carrera laboral sirven a los individuos como mecanismos de adquisición de
conocimientos útiles para su carrera laboral futura.
En
esta teoría, desarrollada por Sicherman y Galor (1990), los desequilibrios
entre las cualificaciones del trabajador y los requerimientos del empleo
desempeñado no se deben necesariamente a la ausencia de información perfecta en
el mercado de trabajo, sino que responden a una estrategia para maximizar el
flujo de ingresos de los individuos a lo largo de su trayectoria laboral.
Los
trabajadores pueden estar interesados en ocupar temporalmente empleos que
requieran un nivel educativo menor al que ostentan, si dicha estrategia les
posibilita acumular la experiencia y conocimientos necesarios para acceder a
mejores puestos de trabajo en el futuro.
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