1. Descripción al milímetro de la imagen.
Se trata de la página de un cuento en la que
sólo aparecen dibujos que sirven de presentación al texto que aparece a
continuación. El dibujo se extiende además a la página siguiente, en la que
como ya hemos comentado, hay también un pequeño texto. Se trata de 6 niños (creemos
que son niños porque tienen la cara redondita) los cuales prácticamente todos
se están riendo. Cada uno tiene un bocadillo de diálogo coloreado de verde
oscuro en el que no se puede ver ni leer nada. Estos muñecos están colocados
como en dos filas de arriba a abajo, quedado tres a cada lado. Van vestidos de
diferentes colores muy vivos, predominando el rojo. El pelo llama la atención
ya que es muy redondo, lo tienen a modo de casco o gorro. La posición de los
niños es siempre la misma: manos y piernas abiertas. Las caras son todas
blancas con los ojos la boca bastante pequeñitos. Presentan una nariz muy
grande de color rojo, totalmente desproporcionada con el cuerpo, lo que nos
lleva a pensar que simplemente es el estilo del autor. Todo el dibujo está
sobre un fondo azul que ocupa toda la página.
2. Qué está diciendo el autor pero que ni
él se ha dado cuenta de que lo está diciendo.
Proponemos
para ello varias opciones:
· Creemos
que el autor ha puesto los bocadillos de color oscuro porque todos los niños están
hablando a la vez y no se les entiende, por lo que puede querer transmitir que
hay que ser ordenados a la hora de hablar y que tenemos que respetar el turno
de palabra.
· Puede
tratarse de unos niños que están jugando al pilla-pilla y se esconden detrás de
unos árboles que son los círculos de color oscuro.
· El
fondo azul simula el mar y las sombras que aparecen debajo de cada uno de los
niños son tablas de surf. Por la posición de cada uno de ellos pensamos que
están surfeando y hablando entre ellos, de ahí los bocadillos de diálogo, los
cuales aparecen de ese color tan oscuro porque con el ruido de las olas no se
escucha lo que se dicen.
· Pueden
ser espantapájaros por la posición de sus piernas y brazos y por el gorro que
tienen algunos de ellos. El bocadillo es de ese color porque se trata de lo que
el espantapájaros está pensando pero no dice. Piensa: pájaros, ¡fuera de aquí!
· Se
trata de niños que están diciendo cosas pero nadie les escucha, para el resto
de la gente no es importante lo que dicen u opinan, no se pueden expresar, de
ahí el color oscuro de los bocadillos.
· Con
tanto colorido puede querer que los niños que vean la imagen aprendan todos los
que salen.
· El
autor ha utilizado esta imagen para decorar y para hacer ver a todo el mundo
que los niños están pensando en el color negro.
· Tampoco
se ha dado cuenta que con el dibujo que emplea puede desarrollar habilidades
matemáticas tales como la relación, el conteo o las nociones espaciales.
· A
través de las caras de los niños puede transmitir, aunque no sea esa su
intención, la importancia de trabajar las emociones o los sentimientos a través
de las expresiones faciales.
3. Cambio de determinados aspectos para
dar otro sentido a la imagen.
· Cambiamos
el color de los bocadillos, en lugar de verdes oscuros los ponemos blancos, y
modificamos también la posición de la imagen, pasará a ser la última del
cuento. Así los niños escribirán en los bocadillos blancos lo que les sugiera
la imagen suponiéndose que se trata del final de una historia.
· Cambiamos
de nuevo el color de los bocadillos, verde oscuro por blanco. Los niños se
inventarán un diálogo según los que les parezca a ellos la imagen.
· Eliminamos
de las caras de los niños del dibujo los ojos y la boca y, en los bocadillos de
diálogo escribimos emociones que tienen que representar en esas caras
incompletas.
· Recortables:
los niños recortan las partes de los muñecos y las intercambian. A partir de
ahí nos tienen que decir qué les parece la nueva imagen. Con esto desarrollamos
la atención, necesaria para recortar bien todas las piezas. Trabajamos además
la imaginación y el esquema corporal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario