La sociedad del conocimiento comprende dimensiones
sociales, éticas y políticas mucho más vastas que lo que entendemos por
sólamente el concepto de sociedad del conocimiento.
La
característica más importante de este concepto, sociedad del conocimiento es la
sociedad red. En las sociedades del conocimiento emergentes se da efectivamente
un círculo virtuoso, en función del cual los progresos del conocimiento
producen a largo plazo más conocimientos, gracias a las innovaciones
tecnológicas. De esta manera, se acelera la producción de conocimientos. La
revolución de las nuevas tecnologías ha significado la entrada de la
información y del conocimiento en una lógica acumulativa que Manuel Castells ha
definido como “la aplicación (del
conocimiento y la información) a los procedimientos de creación, procesamiento
y difusión de la información en un bucle de retroacción acumulativa entre la
innovación y sus utilizaciones prácticas”.
En este tema también hablamos de la llamada brecha
digital. La brecha digital consiste en la falta de ordenadores y demás aspectos
físicos para llevar a cabo el progreso tecnológico.
La relación entre libertad de expresión y sociedad
del conocimiento la podemos ver de la siguiente manera. La libertad de expresión supone la libertad de opinar,
expresarse y escribir, así como libertad de prensa, el libre acceso a la
información y la libre circulación de datos e informaciones. Sin libertad de
expresión no hay sociedad de la información. Esta libertad es la única que
puede garantizar que la sociedad mundial de la información no sea una sociedad
en la que la gente esté mal informada o desinformada.
La
libertad de expresión garantiza también a todos el acceso a contenidos
diversificados y tan fiables cómo es posible. Esta libertad no sólo supone el
acceso a las infraestructuras y la reducción de la brecha digital, sino que
también constituye una garantía política de los derechos fundamentales.
En
las sociedades del conocimiento emergentes, habrá que hacer hincapié en un
aspecto particular de este tipo fundamental, a saber: la libertad de
información, definida como el derecho a acceder a datos en posesión de los
poderes públicos y obtener una información periódica sobre las iniciativas que
éstos adoptan. En este nuevo contexto, el poder que confiere la posesión de un
conocimiento puede incitar a sus poseedores a sacar provecho de la ignorancia
en que se hallan los que no lo poseen.
La
libertad de información guarda relación con el derecho a una información diversificada y de calidad, que
exige un pluralismo de los medios.
Por otro lado, otro término que también podemos
aclarar partiendo de este tema es el llamado "economía del
conocimiento". La economía del conocimiento describe una etapa particular
del desarrollo del sistema capitalista, basada en el conocimiento, que sucede a
una fase de acumulación del capital físico.
Pone
de manifiesto la complementariedad estructural y tecnológica que existe entre
las nuevas posibilidades de codificación, acopio y transmisión de la
información facilitadas por las nuevas tecnologías, el capital humano de los
trabajadores que pueden utilizarlas y una organización “reactiva” de la empresa
que permite la explotación más amplia posible del potencial de productividad.
Por último, encontramos dos aspectos importantes
dentro de la sociedad del conocimiento. Estos dos aspectos son la memorización
y la creatividad.
La memorización constituye probablemente una de las
tareas más importantes en la edificación de las sociedades del conocimiento.
Por ejemplo la noción de patrimonio, que es fundamental para la UNESCO, posee
ya una dimensión digital.
Por
otro lado, el dominio público de la
información y del conocimiento contribuye al desarrollo del capital humano y de
la creatividad en las sociedades del conocimiento que tienden resueltamente a
lograr el objetivo de la autonomía ye l desarrollo para todos. Esto pone de
relieve la importancia del papel desempeñado por los Estados, sobre todo cuando
se trata de identificar y promover las fuentes de información y conocimientos
de dominio público, o poner en línea a disposición del público los documentos
públicos que interesan a los ciudadanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario